Nueva York, 2 de abril. El líder fugitivo de una violenta banda ecuatoriana experta en sobornos y en el tráfico de armas militares fue acusado en la ciudad de Nueva York por haber importado miles de libras de cocaína a Estados Unidos, informaron las autoridades el miércoles.
José Adolfo Macías Villamar escapó de una prisión en Ecuador el año pasado y no está bajo custodia en Estados Unidos, indicaron los fiscales federales. Ha liderado a Los Choneros y a su “red de asesinos y traficantes de drogas y armas” desde al menos 2020.
El fiscal federal John Durham afirmó en un comunicado de prensa: “El acusado fue un líder despiadado y un prolífico traficante de drogas para una violenta organización criminal transnacional”.
La acusación de siete cargos revelada en Brooklyn imputa a Villamar y a un coacusado no identificado por distribución internacional de cocaína, conspiración y cargos relacionados con armas, incluyendo el contrabando de armas de fuego desde Estados Unidos.
Según la acusación, Los Choneros empleaban a personas para comprar armas de fuego, componentes y municiones en Estados Unidos y contrabandearlos a Ecuador. La cocaína fluía hacia Estados Unidos con la ayuda de cárteles mexicanos. Juntos, los grupos controlaban rutas clave de tráfico de cocaína a través de Ecuador.
La acusación señala: “Los Choneros operaban una vasta red responsable del envío y distribución de cantidades de cocaína de varias toneladas desde Sudamérica a través de Centroamérica y México hacia Estados Unidos y otros lugares”.
“La gran mayoría de las drogas traficadas por Los Choneros fueron importadas a Estados Unidos, donde las drogas fueron consumidas”, añade.
En enero de 2024, se descubrió que Macías Villamar había desaparecido de su celda en la prisión de Guayaquil, Ecuador, donde cumplía una condena de 34 años por tráfico de drogas. El año pasado, Estados Unidos clasificó a Los Choneros como una de las bandas más violentas y afirmó su conexión con poderosos carteles de drogas mexicanos que amenazan a Ecuador y la región circundante.
Las autoridades en Ecuador clasificó a la banda como una organización terrorista. A principios de este mes, el gobierno ecuatoriano anunció que la recompensa por la captura de Villamar, cuyo apodo es “Fito”, se incrementaría a 1 millón de dólares.