CELEBRA LA FIL MINERÍA SU EDICIÓN 46 EN LA CIUDAD DE MÉXICO

“Más de mil actividades entre presentaciones, conferencias y talleres”.

Cultura
Compartir
FIL Minería

La Feria Internacional del Palacio de Minería (FILPM) se ha convertido a lo largo de más de 40 ediciones en un clásico literario en la Ciudad de México. Así, desde el pasado 21 de febrero y hasta el próximo 2 de marzo escritores, lectores y editores se reúnen en el Palacio de Minería, en la calle de Tacuba.

Este año el programa incluye más de mil actividades, entre las que se encuentran 765 presentaciones editoriales de libros, revistas y publicaciones electrónicas; 102 charlas y conferencias; 47 lecturas, narraciones en voz alta y recitales; 25 mesas redondas y 59 talleres. Además, la feria contará con la presencia de más de 150 expositores y 443 sellos editoriales.

Quizás uno de los más grandes atractivos del evento es, como cada año, la participación de autores nacionales e internacionales, que para esta edición superan los 700. Algunos de ellos son Vicente Quirarte, Alberto Chimal, Ana Clavel, Bernardo Esquinca, Eduardo Matos Moctezuma, Juan Villoro, Trino Camacho, Viri Ríos, Alejandro Páez Varela, Mónica Lavín y Maruan Soto Antaki.

En la medida en que la Feria es organizada por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), también se busca generar espacios de divulgación científica y literaria donde autores, académicos, intelectuales y el público en general pueda dialogar libremente. Así, este año se llevan a cabo ciclos para discutir —entre otras cosas— el rol del oxígeno en el desarrollo de la vida, el reto de la divulgación científica en la era de la salud global, la literatura del siglo XXI y hasta el lugar de los cómics en la cultura popular.

Como cada año, la FILPM tiene un espacio para conmemorar a escritores ya sea por el aniversario de su nacimiento o por su reciente deceso. Es el caso de Alice Munro y Federico Patán, quienes fallecieron en mayo y abril del año pasado, y cuyo legado es recordado en las instancias del evento.

Por otro lado, se conmemoran los centenarios de autores como Rosario Castellanos, Emilio Carballido, Luis Spota, Ana María Matute, Yukio Mishima y Ernesto Cardenal.

Para recordar a Castellanos, por ejemplo, el miércoles 26 se llevará a cabo un pequeño homenaje en compañía de Gabriela Villanueva Noriega, Diana del Ángel, Adán Ramírez y Patricia Zama. Además, se presentará el libro Cartas a Rosario, una antología de epístolas escritas por estudiantes de la UNAM en las que comparten cómo el legado literario de Castellanos ha impactado en sus vidas. El título es análogo a Cartas a Ricardo, un recopilatorio fundamental de cartas que la autora mandaba a su esposo, el filósofo Ricardo Guerra.

Finalmente, se realizarán dos conversatorios para celebrar a los ganadores de los Premios de Cuento Joven y de Poesía Joven UNAM-SECTEI. El primero se otorgó a Alexa Baca González, Fernando Alexander Montes de Oca Muciño, Gabriel Alejandro Sánchez Huerta, Oscar del Ángel Hernández Olivares y Ramiro Uziel Rosales Cortés, cuyas obras ahora están publicadas en el libro Aquel lugar. El segundo fue para Helena Moguel Samaniego por su libro T.Q.M, Holoceno, en el que con un estilo lírico y contemplativo entrelaza la biología, la ecología y la introspección.

Diversidad lingüística

Este año el estado invitado de la FILPM es Oaxaca, que presenta una agenda cultural de más de 70 actividades en las que se mezclan la literatura, el arte y la música tradicional.

Su participación tiene como objetivo mostrar la riqueza de sus culturas indígenas y afromexicanas a través de los 30 autores que personificarán las ocho regiones que conforman al estado.

De hecho, el viernes 21 de febrero, en el marco del Día Internacional de la Lengua Materna, se realizó un conversatorio con la escritora purépecha Rubí Tsanda Huerta, cuyo poema Pínantikua forma parte de la antología La voluntad de la tierra, coeditada por la UNAM y el Instituto Cervantes.

Para Luis García Montero, quien escribe la introducción del libro, la obra es un acto de resistencia cultural que conecta el presente con el legado ancestral, promoviendo una convivencia respetuosa que reconoce la diversidad.

En La voluntad de la tierra participan doce poetas nacionales en sus respectivas lenguas indígenas: Feliciano Sánchez Chan (maya peninsular), Florentino Solano (mixteco), Francisco León Cuervo (mazahua), Juan Gregorio Regino (mazateco), Juan Hernández (náhuatl de la Huasteca veracruzana), Juventino Gutiérrez Gómez (mixe), Manuel Espinosa Sainos (totonaco), Margarita León (otomí del Valle del Mezquital), Mikeas Sánchez (zoque del norte alto de Chiapas), Natalia Toledo (zapoteco del Istmo), Rubí Tsanda Huerta (purépecha) y Ruperta Bautista (tsotsil).

Con este mismo sentido de reconocimiento a las lenguas originarias la UNAM y el Instituto Cervantes también coeditaron el libro Grito hacia Roma, que originalmente es un poema de Federico García Lorca, pero que se tradujo a 27 lenguas originarias para resaltar su relevancia actual.

El poema, escrito por el español a finales de los treinta, es un llamado a la justicia y la fraternidad; un canto surgido de la indignación por la indiferencia de la Iglesia ante el sufrimiento de la época. Su mensaje ahora queda extendido a doce lenguas indígenas de nuestro país y otras 15 de diversos países del continente.

La UNESCO instauró el Día Internacional de la Lengua Materna en 1999 con el objetivo de preservar la diversidad lingüística de todo el mundo. Según datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) cada dos semanas desaparece una lengua en el planeta y con ello también su riqueza y patrimonio cultural e intelectual.