La Escuela de Ingeniería y Ciencias del Tecnológico de Monterrey dio a conocer su Proyecto Insignia Seguridad Alimentaria y Nutrición en México, una iniciativa de investigación aplicada que busca transformar el panorama de la alimentación y la nutrición en el país.
La seguridad alimentaria se define como la condición en la que todas las personas tienen, en todo momento, acceso físico, social y económico a alimentos suficientes, seguros y nutritivos para llevar una vida saludable y activa.
Este concepto se sustenta en seis dimensiones fundamentales: Disponibilidad (garantiza la existencia de alimentos suficientes mediante la producción, almacenamiento y distribución), acceso (asegura que las personas puedan obtener alimentos de manera asequible, considerando factores económicos, sociales y físicos), utilización (uso adecuado de los alimentos, incluyendo su valor nutricional, acceso a agua potable y condiciones de salud), estabilidad (que el acceso y la disponibilidad de alimentos no se vean afectados por crisis económicas, climáticas o políticas), injerencia en políticas (capacidad de las comunidades para influir en decisiones sobre su sistema alimentario), sostenibilidad (que la seguridad alimentaria no comprometa los recursos naturales).
El acceso a alimentos suficientes, seguros y nutritivos es un derecho humano fundamental. Sin embargo, las cifras globales y nacionales muestran un panorama preocupante. En 2022, un total de 783 millones de personas enfrentaron hambre en el mundo, mientras que 821 millones se encuentran actualmente en estado de desnutrición. A nivel infantil, 151 millones de niños menores de cinco años sufren retraso en el crecimiento debido a la malnutrición, mientras que 613 millones de mujeres y niñas de entre 15 y 49 años padecen deficiencia de hierro. Además, el sobrepeso y la obesidad afectan a 2,000 millones de adultos, reflejando una crisis alimentaria y nutricional de escala global.
En México, la situación no es menos alarmante, 1 de cada 4 mexicanos experimentan hoy inseguridad alimentaria moderada o severa. La prevalencia de la desnutrición actualmente afecta a más del 3% de la población mientras que alrededor del 25% de los mexicanos no tienen la capacidad económica para llevar una dieta saludable. Adicionalmente, el costo de la obesidad y otros problemas de malnutrición. Desde 1961, la oferta alimentaria per cápita ha crecido un 30%, pero este aumento ha sido acompañado por un incremento del 800% en el uso de fertilizantes nitrogenados y un 100% en el consumo de agua para riego, ejerciendo una presión sin precedentes sobre los ecosistemas y la seguridad alimentaria global.
Para hacer frente a estos retos, el Tecnológico de Monterrey ha desarrollado el proyecto insignia Seguridad Alimentaria y Nutrición en México, una iniciativa multidisciplinaria que busca mitigar la inseguridad alimentaria y mejorar la nutrición infantil en comunidades vulnerables. Este esfuerzo abarca toda la cadena de producción de alimentos, desde la agricultura sostenible hasta la transformación, procesamiento, distribución, almacenamiento y consumo de los productos alimenticios. Entre sus principales objetivos, el proyecto se enfoca en la producción sostenible y diversificada de cultivos, productos pecuarios e ingredientes funcionales, mediante innovaciones en agronomía, ingeniería y computación.
Como parte de esto, desarrolla estrategias para garantizar alimentos más nutritivos y con mayor vida de anaquel, optimizando el uso de recursos naturales. También trabaja en la reducción del desperdicio alimentario a través de estrategias de economía circular, la implementación de sistemas de seguridad y trazabilidad de productos para asegurar su calidad y la investigación en nutrición accesible y balanceada para poblaciones vulnerables. Adicionalmente, busca integrar inteligencia artificial y tecnologías digitales en la cadena alimentaria, así́ como impulsar políticas públicas basadas en evidencia para abordar la inseguridad alimentaria con la participación de actores clave.
En la presentación ante colegas de otras universidades, Gobierno y empresas, el Decano Asociado de Investigación y Posgrados Científicos del Tecnológico de Monterrey, Dr. Daniel Jacobo afirmó que tenemos muchos desarrollos de alimentos funcionales y nutracéuticos, pero que se requiere de políticas públicas y legislaciones que permitan dar a conocer los beneficios a la salud de dichos alimentos, por ejemplo, en el etiquetado nutrimental.
“Hay mucho por hacer, pero creo que el grupo de trabajo que se ha integrado aquí en el Tec será un parteaguas, que hará este tipo de propuestas. Tenemos que pensar que la única manera de hacer llegar toda la ciencia que generemos es trabajando de cerca con el gobierno y las empresas, que realmente lo que estemos trabajando sean necesidades que existan en el mercado y de esa manera nos podremos asegurar de estar generando un impacto e incidencia y de ser partícipes de transformar esa realidad”, puntualizó.
En este sentido, la Dra. Cristina Chuck, Líder del Núcleo de Investigación en Salud y Seguridad Alimentaria, propone una colaboración de la investigación con el gobierno y empresas. “Creo que la legislación y los incentivos económicos son poderosos en el cambio de comportamiento de la sociedad y de diferentes grupos sociales, que haga que el consumidor piense dos veces al adquirir algún alimento que quizás no tiene todo el perfil de nutrición adecuado o que no es vital para nuestro día a día. Entonces me pregunto si entre todos y todas pudiéramos colocar en los medios de distribución de alimentos en el mundo aquellos alimentos que hacen sentido a la localidad, al ambiente, a la nutrición de las personas. ¿Qué consumimos, lo que está disponible o lo que queremos?”, señaló.
Esta iniciativa, forma parte del nuevo enfoque de investigación de la Escuela de Ingeniería y Ciencias que está enfocada en ciencia aplicada y se centra en tres núcleos principales de investigación:
Salud: Aplicación de biotecnología, nanotecnología, informática y electrónica para mejorar la salud humana.
Clima y Sustentabilidad: Abordaje de problemáticas ambientales como el cambio climático y la transición a energías renovables.
Transformación Industrial: Implementación de tecnologías digitales, inteligencia artificial y procesos innovadores en la fabricación y cadenas de suministro.
Para la implementación del proyecto insignia Seguridad Alimentaria y Nutrición en México, el Tecnológico de Monterrey ha consolidado una robusta infraestructura de investigación en sus distintos campus. En Monterrey, cuenta con el Centro de Biotecnología y los Laboratorios CIDPRO de Tecnología de Alimentos; en Querétaro, con el Centro de Bioingeniería, CAETEC y plantas piloto; en Guadalajara, con el Laboratorio de Cambio Climático; en Puebla, con el Laboratorio de Bioingeniería; y en Toluca, con el Laboratorio de Biotecnología.
Además, ha establecido alianzas estratégicas con empresas como Bimbo, Ragasa, La Moderna, Corteva, Veinte Soles, PepsiCo y Heinz, así́ como con organismos internacionales como la Global Alliance for Food Security y la FAO.
Los avances del proyecto son significativos. Actualmente, cuenta con un equipo de investigación conformado por 33 investigadores principales, 17 investigadores adscritos, 8 postdoctorantes. Su impacto se extiende a nivel académico con la participación de 105 estudiantes de posgrado. En términos de producción científica, se han generado más de 100 artículos científicos Q1/Q2 en el último año y se han presentado diversas propuestas de financiamiento ante organismos internacionales, incluyendo Danone Institute, Valent Agricultural Inputs y la Fundación Conservation, Food & Health.